Muchos son los que se preguntan porqué Ramón y yo actualizamos tan poco. ¿Perrera? Sí. ¿Procastinación? Por supuesto. Pero existe una razón de mayor peso que las anteriores, que nos quita tiempo y nos toca la moral a partes iguales: el curso de sueco!

Y es que mientras los alemanes y franceses van sobrados (el sueco se parece mucho al alemán), los españoles las pasamos canutas para hacer las frases más sencillas y entender que coño dice la profesora cuando se pone a hablar (y preguntar) en sueco, cosa que por cierto hace desde la segunda clase. Yo personalmente lo que estoy perfeccionando es la cara de “no entiendo que pasa aquí ni lo voy a entender si sigues hablando en sueco” gracias al curso.

¿7 redacciones?

¿Redacción de 200 palabras para mañana? ¡Sweet jesus!

Lo peor son las redacciones: con las 2 que nos faltan en mi clase habremos hecho 7 en total, casi todas de 200 palabras, y cada una debe ser corregida hasta quedar perfecta. Es decir que si la corriges, la reescribes y se te pasa un fallo por corregir, a reescribirla otra vez. Y en el examen tendremos que hacer una desde cero y sin diccionario! Que dios nos pille confesados…