Tengo que hacer una redacción en sueco para el viernes y no me apetece… que buen momento para postear!!
Desafortunadamente aun no tengo pilas para la cámara, así que he abierto el Cheese (para sacar fotos con la webcam desde Linux) y he hecho una panorámica rápida del cuarto… no me ha quedado mal del todo
Si amigos, eso es un sofá que me dejó mi predecesor (mil gracias Gabriel Castellanos, estés donde estés) junto con una tele sin sonido y poco más. Digamos que no me puedo quejar, a pesar de que faltaban otras cosas más básicas como el papel de váter o las cortinas, que me dieron sendos momentos embarazosos: colgando edredones en la ventana a altas horas de la madrugada (aquí se hace de día a las 4 de la mañana) y…. bueno, lo del papel de váter no hace falta explicarlo.
Tras volver del iKea cargado hasta las trancas bajo una lluvia torrencial, volviendo en un autobús con la portezuela del techo abierta dejando entrar agua (dejavú) hasta el punto de que un abuelo italiano se abriera el paraguas en el bús y dijera sorprendido: “I never tought I’d use an umbrela in a bus!”, limpié el cuarto de arriba abajo y le puse las cosillas del iKea, quedando tan chulo como lo véis.
Y como no se vé en la panorámica, os pongo una pequeña parte de las vistas de mi cuarto, y digo pequeña porque es la vista desde una de las 3 ventanas
. No se vé pero en medio del bosque hay un lago, y a la izquierda está el mar (no visible desde el cuarto) y una playa a la que se llega andando en unos minutos.
Así que si deja de hacer mal tiempo, me iré a ponerme moreno con los kompis de la residencia (kompis en sueco significa amigos, sin coñas).
¡Y esto es todo por hoy! ¡Salud y abrazos!

